Propósitos del nuevo año: Perder peso
En los momentos de cambios siempre nos planteamos nuevas mejoras, se podría decir que la mejora lleva al cambio. Por eso cada inicio de año nos planteamos propósitos nuevos en nuestra vida con intención de crecer, mejorar como personas y sentirnos mejor.
De modo que muchas veces escribimos, mentalmente o en un papel, una lista de propósitos para cumplirlos durante el año o antes de que acabe. Entre todos los propósitos como dejar de fumar, apuntarse al gimnasio, etc. hay para muchas personas el de perder peso. Tras los excesos de las fiestas navideñas donde se realizan muchas comidas abundantes o se come más fuera de casa, en muchos casos aumenta de peso, pero si ya antes de las fiestas se pretendía disminuir de peso, al entrar el año nuevo este se convierte en un propósito en la lista a cumplir.
Pero a medida que pasan los meses nuestro objetivo muchas veces queda mermado, o simplemente se olvida o se pierde la motivación, con la consecuencia de que aquel propósito que nos habíamos planteado queda sin terminar y es cuando surge la sensación de fracaso. Por eso desde Menja Sa os queremos dar unos consejos básicos para que podáis seguir una alimentación equilibrada y así procurar que alcancéis vuestro objetivo.
1 Buscad cuál es el motivo exacto por el que deseáis perder peso. Debe ser motivador para que lo tengáis siempre presente.
Por ejemplo, por temas de salud: me duelen las rodillas desde que tengo sobrepeso, me canso cuando subo escaleras, etc.
2. Marcad un plazo de cumplimiento para el objetivo. Este objetivo y el plazo deben ser alcanzables.
Los objetivos deben ser lo más reales posibles, porque si no llegan nunca a cumplirse por no ser realistas, es cuando aparece la desmotivación o la sensación de fracaso. Un ejemplo de objetivo sería: Dentro de 3 meses conseguiré salir a andar 3 veces por semana.
El objetivo de perder peso:
Perder peso rápidamente no es nada aconsejable, ya que se recupera igual de rápido o incluso se gana más peso. Por ello, los expertos recomiendan reducir 0,5 kg de peso por semana. Es decir 2 kg máximo al mes.
3. Buscad una fotografía de cómo os gustaría veros, si en algún momento pasado habéis tenido el peso al que deseáis llegar. Pegad la foto en la nevera. De este modo os veréis cada día y será un recordatorio de vuestro objetivo. No es obligatorio hacerlo, pero sí recomendable.
4. Proponeos uno o dos días fijos para dedicar un tiempo a la cocina, a planificar menús, a comprar. Así crearéis un hábito y a la larga será más fácil seguirlo.
Por ejemplo: lunes después de comer planifico los menús de la semana y sábado por la tarde voy a comprar y cocino.
5. Haced una planificación del menú de la semana o quincenal.
Para que tengáis unas pautas os proporcionamos una Tabla de frecuencia de consumo de alimentos .
6. Haced 5 comidas al día: DESAYUNO, MEDIA MAÑANA, COMIDA, MERIENDA Y CENA.
Cuantas más comidas se hacen, con menos sensación de hambre se llega a la siguiente comida, y así se come menos. No hace falta que comamos hasta quedar hartos, hay que acabar de comer y tener un poco sensación de hambre, es decir, que todavía se podría comer alguna cosita más
7. El desayuno es una comida muy importante y debe contener:
Farináceos: en forma de pan, cereales de desayuno, galletas tipo María
Lácteo: en forma de leche, yogur o queso
Fruta: entera o en zumo natural
Durante las horas de sueño el cuerpo no ha recibido alimento, por eso es importante empezar el día proporcionando al cuerpo un buen aporte de alimentos.
Para aquellas personas que a primera hora de la mañana no tenéis hambre, poned énfasis en la media mañana para que sea más completa.
8. El almuerzo y la cena deben contener:
Verdura (como plato principal o guarnición)
Farináceos (como plato principal o guarnición o pan)
Proteico (carne, pescado, legumbre o huevos, como segundo plato)
Fruta o yogur (como postre)
Es importante saber que uno de los platos de verdura debe ser crudo por su contenido en vitaminas y minerales, por ejemplo en forma de ensalada.
9. Tomad los cereales integrales como el pan, la pasta, el arroz, etc. Son más ricos nutricionalmente y aportan más saciedad
10. Hay que limitar el consumo de azúcares simples, como azúcar blanco, miel y productos elaborados con azúcar. Así como el exceso de grasas de origen animal, por eso es recomendable que los lácteos sean semidesnatados o desnatados.
11. Comed despacio y masticad bien los alimentos.
y recordad que para realizar una dieta de adelgazamiento siempre se debe consultar a un experto en nutrición.
Para terminar os invitamos a consultar el Decálogo de la Alimentación saludable de Menja Sa, porque ¡comer y beber forman parte de la alegría de vivir!
¡Que tengáis muy buen año 2011!












